Demanda de la Municipalidad de Panguipulli contra Essal, duerme en tribunal medioambiental

La demanda interpuesta por Municipalidad de Panguipulli a empresa sanitaria ante el Tercer tribunal ambiental, aunque fue anunciada profusamente por la prensa, duerme el sueño de los justos en los anaqueles de ese Tribunal especializado en Justicia medioambiental.

Su notificación a la empresa demandada demoró seis meses, pese a que los domicilios y representantes de esta ultima son bien conocidos. A eso siguió un acuerdo de paralización del juicio por un término de 60 días procesales. Esto por cierto, habla muy mal de la preocupación del municipio de Panguipulli en el tema.

Lo anterior ha causado legítimas molestias en organizaciones ambientales comunales, por estos verdaderos actos de desidia municipal. Hay que tener presente que los municipios están obligados a presentar este tipo de acciones legales según la previene la Normativa ambiental contenida en la ley N 19.300 y otros juicios.

En otro de estos juicios incoados en el mismo tribunal, esta vez por la Municipalidad de Puerto Varas por contaminación del Lago Llanquihue, por el vertido de aguas servidas no tratadas, el juicio ha seguido un camino que parece propiciar la ventaja de la empresa sanitaria.

Lo anterior ha quedado muy de manifiesto con la reciente publicación de una acción tomada por Essal contra la Municipalidad de Puerto Varas y que consistió, ni mas ni menos en cortar las conexiones de aguas lluvias que el edificio consistorial, mantenía al sistema de evacuación de aguas servidas de la empresa, una medida que le quita soporte moral al municipio y ahora, lo pone en el banquillo de los acusados.